Declaración de la Unión Europea sobre el proceso de paz en el Oriente Medio
La Unión Europea acoge con satisfacción la firma en Washington, el 23 de octubre, del Memorándum de Wye River entre el Primer Ministro Benjamin Netanyahu y el Presidente Yasser Arafat. La Unión Europea felicita al Primer Ministro Netanyahu y al Presidente Arafat por su valor y sentido de responsabilidad y rinde homenaje a la importante contribución del Presidente Clinton y de la Secretaria de Estado Albright a este acontecimiento, así como al apoyo personal aportado por el Rey Hussein de Jordania. Este paso adelante permite una rápida reanudación de las negociaciones sobre un Estatuto permanente previstas en los Acuerdos de Oslo, así como el cumplimiento de los compromisos pendientes con arreglo al Acuerdo provisional.
La Unión Europea acoge favorablemente este avance en el proceso de paz y espera una rápida aplicación del Acuerdo. Reconoce que ello implicará un compromiso político continuo de las partes y la determinación a oponer resistencia a los extremistas y a quienes pretendan frustrar la marcha hacia la paz.
La Unión Europea hace ahora un llamamiento a las Partes para que concluyan las negociaciones lo antes posible sobre los asuntos del Acuerdo provisional todavía no resueltos; a que inicien sin demora negociaciones sobre el estatuto final y eviten entretanto cualquier acto unilateral que pudiera obstaculizar el resultado final, contribuyendo así a instaurar la confianza necesaria para una paz duradera en la región. La Unión Europea considera importante que se vuelva a recurrir pronto a los foros de Siria y del Líbano para conseguir una solución global entre todas las partes del conflicto.
La Unión Europea reitera su firme compromiso con una solución justa y global en Oriente Medio, basada en los Acuerdos de Madrid y de Oslo. Acoge con satisfacción la permanente aportación del Enviado Especial de la UE, el Embajador Moratinos. La Unión Europea puede aportar mucho al éxito del Proceso de Paz y está determinada a seguir asumiendo plenamente su parte, reforzándola en todos sus aspectos. Además, al tiempo que reconoce la importancia de una economía saneada para la estabilidad social y política del pueblo palestino, la Unión Europea proseguirá con su considerable ayuda económica y técnica y espera que Israel asuma sus responsabilidades para fomentar las condiciones del desarrollo económico.