Introducción
Hacia una Europa de los ciudadanos en un espacio de libertad, seguridad y justicia
Basándose en los logros de los programas de Tampere y La Haya, hasta el momento se han realizado progresos significativos en este ámbito. No obstante, Europa sigue enfrentándose a ciertos retos que deben abordarse aplicando un enfoque global. Con este fin, el Consejo Europeo ha adoptado un nuevo programa plurianual, denominado Programa de Estocolmo, para el período 2010-2014.
A partir de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, el Parlamento Europeo y los Parlamentos nacionales desempeñan un papel más importante. Los ciudadanos y las asociaciones representativas pueden expresar e intercambiar públicamente en mayor medida sus opiniones en todos los ámbitos de actuación de la Unión, de conformidad con el artículo 11 del TUE, lo que acentúa el carácter abierto y democrático de la Unión en beneficio de sus pueblos.
Un grupo integrado por al menos una cuarta parte de los Estados miembros puede presentar una iniciativa sobre cooperación administrativa y de cooperación judicial y policial en materia penal.
Los Parlamentos nacionales desempeñan un papel más importante en el proceso legislativo.
La prioridad para los próximos años es centrarse en los intereses y las necesidades de los ciudadanos.
■ El trayecto legislativo
El Tratado facilita el proceso de alcanzar los objetivos que se resumen en el Programa de Estocolmo, tanto para las instituciones de la Unión como para los Estados miembros. La Comisión desempeña un amplio papel en la elaboración de las propuestas legislativas. Con todo, un grupo integrado por al menos una cuarta parte de los Estados miembros puede presentar una iniciativa sobre cooperación administrativa y de cooperación judicial y policial en materia penal. El proceso legislativo queda mejorado mediante el recurso, en la mayoría de los sectores, al procedimiento ordinario, lo que permite asociar plenamente al Parlamento Europeo.
Los Parlamentos nacionales desempeñan un papel más importante en el proceso legislativo. Al reforzar también las funciones del Tribunal de Justicia, el Tratado permite mejorar la capacidad de Europa para ejecutar íntegramente la política adoptada en este ámbito y garantizar la coherencia de la interpretación de los instrumentos adoptados.
■ Las prioridades del Programa de Estocolmo