Inmigración y asilo
Una Europa de responsabilidad, solidaridad y colaboración en los ámbitos de inmigración y asilo

Centro de solicitantes de asilo en Malta
En el marco del programa de Tampere, el Consejo ha adoptado une serie de directivas que contienen normas comunes en materia de inmigración (por ejemplo, la Directiva de 2003 sobre el derecho de reunificación familiar). Por lo que respecta al asilo, las directivas sobre condiciones de acogida, procedimientos de concesión y elegibilidad y el reglamento de Dublín apuntan al mismo objetivo general: crear unas condiciones equitativas en materia de asilo y sentar las bases de un sistema europeo común de asilo. El Programa de Estocolmo va encaminado tanto a regular de forma eficaz la inmigración como a establecer un derecho de asilo europeo más coherente y equitativo.
■ Una política de inmigración dinámica y global
Vistos los importantes desafíos demográficos a que se enfrentará la Unión en el futuro, unas políticas flexibles de inmigración contribuirán de forma importante a sus resultados económicos a largo plazo. Sigue siendo un factor clave la interconexión entre inmigración e integración, en relación con los valores fundamentales de la Unión. La actuación de la UE se basa en los principios establecidos en el Enfoque Global de la Migración, así como en el Pacto Europeo sobre Inmigración y Asilo. Debe mantenerse un equilibrio entre las tres dimensiones del Enfoque Global:
El Programa de Estocolmo va encaminado tanto a regular de forma eficaz la inmigración como a establecer un derecho de asilo europeo más coherente y equitativo.
Sigue siendo un factor clave la interconexión entre inmigración e integración, en relación con los valores fundamentales de la Unión.
Las políticas migratorias y de desarrollo deben estar mejor coordinadas.
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- fomentar la movilidad y la inmigración legal
- optimizar la interconexión entre las migraciones y el desarrollo
- combatir la inmigración ilegal.
Las políticas migratorias deben estar mejor coordinadas con las de desarrollo. A tal fin se intentará mejorar especialmente, a escala europea, los sistemas de envío de remesas. La Unión debería fomentar la creación de regímenes de admisión flexibles que respondan a las necesidades de los Estados miembros y permitan a los inmigrantes aprovechar plenamente sus cualificaciones y capacidades, a fin de favorecer un mejor ajuste entre la oferta y la demanda de mano de obra en el mercado laboral europeo. La Unión debe garantizar un trato justo a los nacionales de terceros países que residen legalmente en el territorio de sus Estados miembros. Una política de integración más enérgica debería ir encaminada a conferir a estas personas derechos y obligaciones comparables a los de los ciudadanos de la Unión. La cooperación europea puede contribuir a mejorar la eficacia de las políticas de integración de los Estados miembros incentivando y apoyando sus actuaciones.
La lucha contra la trata de seres humanos y la introducción ilegal de personas, la gestión integrada de fronteras y la cooperación con los países de origen y de tránsito, con el apoyo de la cooperación policial y judicial, deben seguir siendo prioridades de primer orden. Es importante vigilar la ejecución de los instrumentos adoptados en materia de retorno y de sanciones a los empresarios, así como los acuerdos de readmisión vigentes, para garantizar su aplicación efectiva. Los menores no acompañados que llegan a los Estados miembros procedentes de terceros países representan un grupo particularmente vulnerable que requiere una atención especial y respuestas específicas.
■ Asilo: un espacio común de protección y solidaridad
El Sistema Europeo Común de Asilo (SECA) debe basarse en unos criterios de protección elevados y prevenir al mismo tiempo los abusos. Se pretende que el SECA esté adoptado antes de finales de 2012.
La Unión coopera con los terceros países que albergan grandes contingentes de refugiados.
La Oficina Europea de Apoyo al Asilo (OEAA) debería continuar con el desarrollo de una plataforma común de formación para los funcionarios nacionales encargados del asilo, basándose en particular en el currículo común europeo de asilo.
Debería promoverse la solidaridad con los Estados miembros que se enfrenten a presiones específicas. Por tanto, deberían instaurarse unos mecanismos para distribuir de forma voluntaria y coordinada las responsabilidades entre los Estados miembros.
La Unión coopera con los terceros países que albergan grandes contingentes de refugiados. Así pues, la OEAA debería participar plenamente en la dimensión exterior del SECA. En sus relaciones con terceros países, la Unión tiene asimismo la responsabilidad de insistir en la importancia de adherirse a la Convención de Ginebra de 1951 y a su Protocolo y de aplicarlos.