20/07/2011
Los Estados miembros apoyan los objetivos de la reforma de la política pesquera común de la UE, que busca la recuperación de las poblaciones de peces, que se ponga fin a las prácticas de descarte y aumentar la viabilidad económica de la pesca. El Consejo mantuvo un debate público el 19 de julio sobre la propuesta de la Comisión relativa a la reforma, iniciando así oficialmente el proceso de reforma.
Todos los Estados miembros respaldan el objetivo de garantizar la sostenibilidad de la pesca europea mediante la recuperación de las poblaciones europeas sobreexplotadas (el 82% de las poblaciones del Mediterráneo y el 36% de las poblaciones del Atlántico están sobreexplotadas). Los Estados miembros han acogido positivamente la propuesta de recurrir al enfoque basado en el ecosistema y presentar planes plurianuales de gestión, basados en datos científicos fiables. Al mismo tiempo, varios Estados consideran que la aplicación del sistema de "rendimiento máximo sostenible" para 2015 podría no ser realista y que es necesario un enfoque más gradual.
La prohibición de los descartes (tirar por la borda los peces no deseados) goza asimismo de un amplio apoyo de los Estados miembros, pero algunos también prefieren un plazo mayor para su aplicación. Otros, por el contrario, creen que la prohibición podría entrar en vigor antes de la fecha propuesta de 2016.
La prohibición de los descartes debería alentar a los pescadores a encontrar soluciones más respetuosas con el medio ambiente, por ejemplo, el uso de artes de pesca más selectivos. El cumplimiento de esta norma y el control deberán ser garantizados por los Estados miembros.
Algunos ministros desearían que el sistema de comercio de los derechos de pesca, o "concesiones", tenga más garantías para evitar la concentración de demasiados derechos en manos de unos pocos. Las garantías propuestas incluyen la exención de este sistema para las flotas artesanales, haciendo que las concesiones sólo sean negociables a nivel nacional y poniéndolas a disposición exclusivamente de los pescadores.
La reforma descentralizará la toma de decisiones a nivel regional para que resulte más eficaz: la UE sólo facilitará directrices estratégicas, mientras que los detalles y la ejecución serán decididos por los Estados miembros y la industria pesquera.
Las propuestas relativas a la acuicultura gozaron del apoyo entusiasta del Consejo. Este sector (tanto en aguas marinas como en agua dulce) tiene suficiente potencial para impulsar el crecimiento de las zonas costeras y del interior y para reducir la dependencia de la UE de las importaciones (que actualmente representan dos tercios de su consumo de pescado).
Todos los Estados miembros apoyan la propuesta de que los acuerdos de pesca con terceros países deben promover la buena gobernanza y una gestión correcta de los recursos marinos.
Se estima que, plenamente aplicada, la reforma podría contribuir a que aumenten las poblaciones de peces de la UE en un 70% y sus capturas en un 17%, y haría posible el incremento de los márgenes de beneficio, todo en ello únicamente en un plazo de diez años. El "paquete" de la propuesta de reforma deberá ahora ser estudiado detalladamente por el Consejo, y adoptado tanto por el Consejo de la UE como por el Parlamento Europeo.
Para mayor información:
Debate público
Comunicado de prensa
Preguntas y respuestas sobre la reforma de la política pesquera
Política pesquera común de la UE