Acercamiento a Asia Central


Pierre Morel, Representante Especial de la UE
para Asia Central
Foto: Consejo de la Unión Europea

La coherencia y la eficacia de la política de la Unión Europea en los países de Asia Central han aumentado notablemente, recalca Pierre Morel, Representante Especial de la UE para esta región, en una entrevista exclusiva para el sitio internet del Consejo.

Embajador, ¿está teniendo la Unión Europea más eficacia y notoriedad en Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán desde que comenzó su misión, en octubre de 2006?

Desde que dio comienzo mi misión la UE ha adquirido una mayor notoriedad en muchos ámbitos, ya que los Estados miembros y la Comisión Europea han mostrado un interés creciente en mantener una relación más estrecha con esta región. Como consecuencia, la coherencia y la eficacia de la política de la Unión Europea en los países de Asia Central han aumentado notablemente, y la adopción de la Estrategia de la UE para una Nueva Asociación con Asia Central ha incidido en ello de manera especial. Para citar lo más relevante, además de numerosos programas y proyectos bilaterales, la UE ha emprendido dos iniciativas regionales, una sobre el Estado de Derecho y otra sobre educación, ambas coordinadas por Alemania, Francia y la Comisión Europea. También hemos establecido un marco de cooperación sobre medio ambiente y agua, que coordinan Italia y la Comisión.

La UE se está esforzando por promover nuestros valores en Asia Central, y para ello hemos entablado un diálogo periódico sobre derechos humanos con todos los países de la zona. Al mismo tiempo, hemos inaugurado nuevas esferas de colaboración, abordando cuestiones de seguridad y de estabilidad con un formato multilateral. La Presidencia francesa ha organizado el primer Foro UE-Asia Central sobre Seguridad, que se celebró en París el año pasado, y la Presidencia sueca se propone continuar este proceso convocando para septiembre una reunión de la troika ministerial abierta con los países centroasiáticos.

Ni que decir tiene que la presencia actual de la UE en Asia Central está reforzándose progresivamente. Los países de la UE y la Comisión Europea están abriendo en la región nuevas representaciones −tanto embajadas como delegaciones−. Pero aún queda mucho por hacer en el futuro. Espero que, con la anunciada creación del Servicio Europeo de Acción Exterior, la presencia y la notoriedad de la UE en Asia Central seguirán aumentando.

¿Qué repercusiones está teniendo la crisis económica y financiera mundial en los países centroasiáticos?

Las repercusiones de la crisis mundial en Asia Central no está siendo uniforme. Los países cuyas economías son relativamente abiertas han sufrido más que los otros. En Kazajstán, el sector financiero y el de la construcción han resultado muy afectados. Tayikistán está acusando las consecuencias de la disminución de las remesas enviadas por personas que trabajan en Rusia y otros lugares. A Uzbekistán y a Turkmenistán les está yendo bastante mejor, pero nadie está protegido por completo. La crisis puede acarrear importantes efectos secundarios, y no me refiero solamente a la dimensión puramente económica, sino también a las consecuencias sociales: desempleo, migración inversa de los trabajadores migrantes, etc. Todo ello puede conducir al delito, la drogadicción, el fundamentalismo religioso y el extremismo, con los consiguientes riesgos para la estabilidad de una región que ya está expuesta a lo que ocurre en Afganistán y en Pakistán.

¿De qué manera está presente la UE en el campo de la energía, uno de los ámbitos estratégicos definidos por la Estrategia de la UE para una Nueva Asociación con Asia Central?

La UE está haciendo mucho por eliminar los obstáculos que aún existen a la exportación hacia Europa de recursos energéticos centroasiáticos −fundamentalmente, el gas natural−, con el fin de potenciar la seguridad energética de los Estados miembros. El objetivo principal es establecer el Corredor Meridional de recursos energéticos que propuso la Presidencia checa con ocasión de la cumbre que se celebró el 8 de mayo en Praga. Hemos conseguido bastante, pero los resultados tangibles de este proceso se verán solo dentro de cinco o siete años, cuando el gas centroasiático empiece a llegar a Europa por el gasoducto Nabucco. Por otra parte, la UE está esforzándose por crear las condiciones para una cooperación energética a largo plazo con los países de Asia Central: ha celebrado memorandos de acuerdo al respecto con Kazajstán y con Turkmenistán, y está manteniendo contactos activos con Uzbekistán. Y no hay que olvidar que la energía no son solo los hidrocarburos, sino también la electricidad. En el futuro, la UE tendrá que hacer más para respaldar el desarrollo de centrales hidroeléctricas y de la energía solar en Asia Central.

19/08/2009