Un paso más hacia una mayor eficiencia de la política de inmigración de la UE
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24/08/2011
En octubre o noviembre la UE adoptará una nueva Directiva que establece un permiso único de residencia y trabajo en la Unión para los nacionales de terceros países, y un conjunto mínimo de derechos que pondrá a dichas personas en pie de igualdad con los nacionales del Estado miembro en el que residan.
Esta nueva Directiva establece una "ventanilla única", es decir, la presentación de una sola solicitud para la obtención de un permiso único de residencia y trabajo, instaurando así un procedimiento más rápido y sencillo y facilitando el control de la situación jurídica de los inmigrantes de terceros países.
La Directiva reconoce a los trabajadores de terceros países unos derechos socioeconómicos básicos, que pondrán a dichos trabajadores en pie de igualdad con los ciudadanos de los Estados miembros en lo que respecta a las condiciones de trabajo mínimas, el reconocimiento de los diplomas y cualificaciones profesionales, las ventajas fiscales, los derechos sindicales y la seguridad social.
Una sola solicitud para un permiso único
Para obtener el permiso único de trabajo y residencia bastará con una sola solicitud, que podrá ser presentada por el nacional de un tercer país o por su empleador. La decisión sobre la solicitud deberá tomarse en un plazo de cuatro meses.
Si la decisión es positiva, el inmigrante recibirá un permiso combinado de trabajo y residencia, que le facultará para entrar y residir en el Estado miembro que lo haya expedido y realizar en él la actividad autorizada según el permiso.
Los Estados miembros decidirán la duración del permiso y las condiciones de su concesión, renovación o anulación.
Toda decisión negativa deberá notificarse por escrito e indicar las razones en que se basa, y podrá ser impugnada.
Los Estados miembros tendrán que incorporar la Directiva a su ordenamiento jurídico interno en un plazo de dos años a partir de su entrada en vigor.