Acuerdo sobre las cuotas pesqueras para 2013


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20/12/2012

La mañana del 20 de diciembre, el Consejo de Agricultura y Pesca alcanzó un acuerdo sobre las posibilidades de pesca para el próximo año, como es tradicional hacer al final de cada año, en virtud de la política pesquera común. El acuerdo indica detalladamente las posibilidades de pesca para los buques, según la zona pesquera y las especies.

"Todas las propuestas estudiadas y acordadas siguen promoviendo la idea de una pesca sostenible en la Unión Europea que no ponga en peligro las poblaciones de peces, de aquí a 2015. Asimismo, se ha considerado que dichas poblaciones deberán alcanzar un rendimiento máximo sostenible, garantizando también la sostenibilidad del sector pesquero y una profesión digna para los pescadores europeos", indicó el Ministro Aletraris tras la sesión. 

La cantidad máxima de peces que puede pescarse en una zona determinada se define en lo que se conoce como el total admisible de capturas (TAC). El reparto de cada Estado miembro se fija en cuotas. El objetivo de la gestión del esfuerzo pesquero es garantizar que la pesca sea sostenible desde el punto de vista ecológico, económico y social.

Concretamente, cada año se adopta una decisión en lo que respecta a la cantidad máxima de peces que los buques de la UE pueden capturar en el Atlántico, el Mar del Norte y en aguas internacionales así como a su posterior distribución entre las flotas nacionales.

La Comisión basó su propuesta sobre una comunicación publicada en junio. Si bien se reconoció que alrededor del 65% de las poblaciones de peces en aguas europeas no estaban totalmente evaluadas, se hizo hincapié en que su situación parecía estar mejorando. Las poblaciones a las que ya no afecta la sobrepesca, según las evaluaciones realizadas, incluyen el rape de aguas atlánticas de la Península Ibérica, la bacaladilla, el lenguado del Mar Céltico, el eglefino del oeste de Escocia, así como el arenque y la solla del Mar del Norte, entre otros.

La política pesquera común consiste en que los Estados miembros acuerdan concederse mutuamente un acceso libre a sus aguas, de tal manera que se puedan conservar los caladeros y prácticas tradicionales de cada nación.

 

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